Construir palabra a palabra nuestra vida. Narración e identidad

La construcción de la identidad personal y profesional no se puede abordar sin tener en cuenta la historia personal de aprendizaje. Una de las dimensiones clave de nuestra vida es la posibilidad de construir nuestra trayectoria y reorientarla para alcanzar sucesivos objetivos y metas. En esta tarea vital el aprender y el necesario desaprender posibilitan avanzar, crecer, y construir nuestro proyecto vital. Las narraciones de aprendizaje son reveladoras y epifánicas en la medida que nos descubren la diversidad de caminos por los que transcurren la vida de las personas y la riqueza de significados que generamos para comprendernos y comprender el mundo que nos rodea.

La investigación biográfico-narrativa ofrece el marco metodológico para adentrarnos, a través del relato, en las cuestiones subjetivas y los asuntos vitales que determinan la existencia de la persona, en el rico universo de significados (sentimientos, deseos, motivaciones o propósitos), que no pueden ser expresados por medio de definiciones, enunciados factuales y proposiciones abstractas, propias del razonamiento lógico-formal (Sabariego, Masot, Dorio, 2004: 325).

Narración y construcción de la identidad es un tema que me apasiona y que ha ocupado parte de mi trayectoria investigadora. En este post compartiré, pues creo que son útiles para comprender el trasfondo del proyecto Voces de Aprendizaje, parte de las reflexiones sobre identidad y narración que plasmé en un artículo publicado hace unos años “El camino de la construcción de la identidad de un director de una residencia universitaria. Reflexiones a propósito de un estudio de caso“.

La narración es un testimonio del necesario aprender y desaprender

Narración y construcción de la identidad

Una de las aportaciones que desde el método biográfico-narrativo se ha realizado ha sido en el ámbito de la investigación sobre la construcción de la identidad, el aprendizaje vital y el desarrollo profesional. En efecto, la investigación, desde este marco metodológico, ha permitido describir y profundizar (por medio de autobiografías, biografías, historias de vida, diarios, entrevistas y cualquier otra forma de reflexión oral u escrita en la que se plasme la experiencia personal) en la dinámica de los procesos formativos e identitarios desde el punto de vista del propio sujeto. La historia personal y profesional, a su vez, tiene etapas, “ciclos de vida”, que lejos de ser una serie sucesiva de hechos puntuales constituyen un proceso de maduración de la identidad y del conocimiento personal y profesional mediante un proceso dialogal de aprendizaje desde la experiencia (Bolívar, Domingo, Fernández, 2001: 237).

Mosaico (Foto: José A. Casares)

Mosaico (Foto: José A. Casares)

La experiencia de contar la vida es un reto que no está exento de dificultades, pero que encierra grandes posibilidades para el conocimiento de uno mismo y del propio desarrollo personal. Dubard describe magistralmente este reto: “Contar la vida es para la mayoría de la gente una operación de alto riesgo, incluso cuando se confía en el interlocutor. Se trata, ni más ni menos, de argumentar que su historia personal tiene un sentido (hay quien dice: «¿Para qué?, si no tiene interés»), que se pueden seguir en ella algunos hilos conductores y que se la puede relatar (otros dicen: «No me ha pasado nada», es decir, introducir una intriga)” (2000: 234).

En el arduo ejercicio de narrar está en juego el descubrimiento del sentido de la existencia, que emerge como un mosaico de experiencias subjetivas que configuran la vida y la identidad. “Con el «relato de uno mismo», el sí íntimo y reflexivo se convierte en historia, en una génesis e incluso en una «cronogénesis» que incluye una significación subjetiva del tiempo y de sí como historia” (Dubard, 2000: 234).

El relato, según Ricouer (1996:147), “construye la identidad del personaje”, y edifica “palabra a palabra” a la persona que lo escribe, ya que permite fundir en una unidad de sentido la narrativa, la memoria y la experiencia. Isabel Allende describe esta dimensión constructiva de la narración: “El oficio de la literatura me ha definido: palabra a palabra he creado la persona que soy y el país inventado donde vivo” (Allende, 2003: 220). En efecto, la vida “se hace al contarla” (Allende, 1994: 16), se construye por medio de un proceso lento, no carente de lucha y conflicto, de búsqueda y discernimiento. La memoria cuando se vuelve relato, en forma de testimonios sobre acontecimientos o en forma de narración biográfica, busca dar coherencia, sentido y direccionalidad a la concatenación de los hechos seleccionados (Pujadas, 2000).

La vida se hace al contarla, se construye por un proceso lento, no carente de lucha y conflicto, de búsqueda y discernimiento

Narración y búsqueda de sentido de los acontecimientos vividos

Por medio de la palabra y del relato el protagonista narra su vida, su trayectoria profesional, buscando un hilo conductor que explique la continuidad entre lo que el era y ha llegado a ser. Es una introspección, un adentrarse lenta y silenciosamente en el santuario de la conciencia para rescatar las experiencias significativas que lo han configurado.

Diálogo Interior (Foto: José Martos)

Diálogo Interior (Foto: José Martos)

Este proceso constructivo lo describe Allende como una lucha interior: “en el lento ejercicio de la escritura he lidiado con mis demonios y obsesiones, he explorado los rincones de la memoria, he rescatado historias y personajes del olvido, me he robado las vidas ajenas y con toda esa materia he construido un sitio que llamo mi patria. De allí soy” (2003: 220). Este diálogo interior tiene como finalidad “comprender” el sentido de la existencia, encontrar un hilo conductor a las experiencias vividas, y vislumbrar las implicaciones que tienen para el desarrollo personal:

El relato, sea biográfico o autobiográfico, como el testimonio que se confía a un investigador, propone acontecimientos que, sin desarrollarse todos y siempre en estricta sucesión cronológica (cualquiera que ha recogido historias de vida sabe que los testimonios pierden constantemente el hilo de la sucesión estrictamente cronológica), tienden a organizarse en secuencias ordenadas según relaciones inteligibles. El sujeto y el objeto de la biografía (el investigador y el testimonio) tienen de algún modo el mismo interés por aceptar el postulado del sentido de la existencia contada (e, implícitamente, de toda existencia). Tenemos, sin duda, el derecho de suponer que el relato autobiográfico se inspira siempre, al menos en parte, en el deseo de dar sentido, extraer una lógica a la vez retrospectiva y prospectiva, una consistencia y una constancia, estableciendo relaciones inteligibles, como las del efecto a la causa eficiente o final, entre los estados sucesivos, constituidos de este modo en etapas de desarrollo necesario” (Bourdieu, 1989: 28).

En la narracción autobiográfica el protagonista reinterpreta, busca significados, descifra y transmite voluntariamente

La narración autobiográfica no es una simple enumeración de acontecimientos, sino una acción por la que el protagonista reinterpreta, busca los significados más profundos de aquellos hechos que han dejado una profunda huella en su vida y que únicamente él puede descifrar y transmitir voluntariamente. Es el individuo, desde su subjetividad, el que selecciona unas vivencias, silencia otras, y quien, en definitiva, organiza el discurso (Pujadas, 2000: 149). Ésta es una de las características específicas de la autobiografía frente a la biografía u otros documentos narrativos, como por ejemplo la entrevista o los grupos de discusión. En los relatos autobiográficos el informante tiene una absoluta libertad, producto de su propia voluntad, para rememorar los acontecimientos del pasado, con un orden totalmente subjetivo y reinterpretarlos, sin la inducción de un agente externo. En este sentido el escrito autobiográfico es muy elocuente y significativo, por su valor testimonial y autovalorativo, para conocer como una persona encauza y valora las diferentes etapas y acontecimientos de su vida (Pujadas, 1992: 48-49). Isabel Allende, en su esfuerzo por objetivar la experiencia de la búsqueda de sentido por medio de la narración, invita a detenernos para comprender y contemplar “las cicatrices” que son el testimonio del camino recorrido:

así es mi vida, un fresco múltiple y variable que sólo yo puedo descifrar y que me pertenece como un secreto. La mente selecciona, exagera, traiciona, los acontecimientos se esfuman, las personas se olvidan y al final sólo queda el trayecto del alma, esos escasos momentos de revelación del espíritu. No interesa lo que me pasó, sino las cicatrices que me marcan y distinguen”.(1994: 16)

José Manuel Martos Ortega

BIBLIOGRAFÍA

ALLENDE, I. (1994). Paula. Barcelona: Plaza & Janés.

ALLENDE, I. (2003). Mi país inventado. Barcelona: Areté.

BOLIVAR, A., DOMINGO, J. y FERNÁNDEZ, M. (2001). La investigación biográfico-narrativa en educación. Enfoque y metodología. Madrid: La Muralla.

BOURDIEU, P. (1989). La ilusión biográfica. Historia y Fuente Oral, 2, 27-33.

DUBARD, C. (2000). La crisis de las identidades. La interpretación de una mutación. Barcelona: Edicions bellaterra.

MARTOS, J.M. (2006). El camino de la construcción de la identidad de un Director de Residencia Universitaria. Reflexiones a propósito de un estudio de caso. Revista de Educación de la Universidad de Granada, 19, 199-218.

PUJADAS, J.J. (1992). El método biográfico: El uso de las historias de vida en Ciencias Sociales. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas.

PUJADAS, J.J. (2000). El método biográfico y los géneros de la memoria. Revista de Antropología Social, 9, 127-158.

RICOEUR, P. (1996). Sí mismo como otro. Madrid: Siglo XXI.

SABARIEGO, M., MASSOT, I. Y DORIO, I. (2004). Métodos de investigación cualitativa. En R. Bisquerra (coord.), Metodología de la investigación cualitativa. Madrid: La Muralla, 293-328.

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Publicado en: Narrativa
5 comentarios sobre “Construir palabra a palabra nuestra vida. Narración e identidad
  1. Excelente entrada. La guardo para leerla con más detenimiento y recorrer sus referencias.

    Hace un tiempo escribí tres entradas en Carbonilla que creo sintonizan bastante con lo que desarrollas aquí de una manera quizás más fundamentada.

    A riesgo de pecar de “auto-referencialismo”, y aunque quizás no sea muy elegante, me permito dejar los enlaces:

    http://carbonilla.net/2010/01/30/profesora-novel-ii/

    http://carbonilla.net/2010/04/23/identidad-docente/

    http://carbonilla.net/2010/09/03/posibles-maneras-de-comenzar-el-curso-i/

    Un abrazo

    Alejandro

  2. Gracias por tu comentario. He leído tus enlaces y efectivamente sintonizan con esta entrada. ¡Y muy interesantes¡. El método biográfico narrativo ha permitido crear el marco para profundizar en la trayectoria profesional de los docentes, ciclos de vida, etc. Creo que ha sido una gran aportación para la innovación educativa en la medida que ha construido conocimiento práctico sobre la enseñanza.En estos días en los que estoy analizando las entrevistas a profesores, que amablemente se han prestado a colaborar en mi tesis doctoral redescubro la importancia de dar la “voz al profesorado” para que el Sistema Educativo funcione. Si me lo permites, y a riesgo de pecar yo también de “auto-refencialimo” de dejo un enlace en el que abordo este tema:

    http://www.aristas.org/edufor/2013/03/16/dar-la-voz-al-profesorado-una-fuente-de-innovacion-educativa/

    Un abrazo.

  3. Gracias José Manuel por el enlace a tu entrada -Dar la voz al profesorado: una fuente de innovación educativa- Me ha gustado mucho. Me ha suscitado la siguiente idea:

    La voz se constituye como tal cuando alguien la escucha. Si lo hace la institución el sistema funciona, si lo hacen los compañeros el cambio se hace posible, si quien escucha es el mismo que la pronuncia la innovación se hace realidad. Para seguir pensando: ¿dónde situaríamos la voz del alumnado en un proceso de transformación educativa?

    He agregado tu blog Educación y formación a mi lector Feedly y te sigo con interés.

  4. Gracias por tu comentario. Me acabas de suscitar una nueva entrada para esta web. Creo que estamos iniciando un proceso dialógico de construcción del conocimiento. ¡Me siento encantado de poder compartir contigo inquietudes, experiencia, conocimiento¡

    Si está siendo difícil incorporar la voz del profesorado a los procesos de innovación, la voz del alumnado si que es verdaderamente silenciada. Hace unos días comentaba que es inquietante que en un contexto de reforma educativa y de los sistemas de formación no se hable de aprendizaje. ¿Por qué sera….? Todos los esfuerzos por construir una Sociedad del Conocimiento no tendrán éxito sino no se construye una Socidad del Aprendizaje (http://vocesdeaprendizaje.org/aprendizaje/buscando-experiencias-de-aprendizaje-en-la-sociedad-del-siglo-xxi/). Construir esta Sociedad del Aprendizaje implica, entre otros aspectos recuperar la voz del alumnado. Su voz es el testimonio de cómo las “estructuras formales de aprendizaje” inciden en la vida de la persona. No escuchar su voz, creo, es exponente del miedo a reconocer que el sistema no funciona, miedo a poner al descubierto intereses ideológicos, políticos, economicos que van revistiendo, y lo que es más duro, utilizando el Sistema Educativo para fines ajenos a su misión en la sociedad: “construir una ciudadanía adulta, madura, crítica, constructiva y equitativa”. La voz del alumnado es un desafío, una llamada de atención que evidencia que el aprendizaje, con frecuencia, se relega a un segundo plano. Triste “Sociedad del Conocimiento” si esta no va de la mano de una “Sociedad del Aprendizaje”: una sin la otra es una puerta abiera a nuevos adoctrinamientos y a falsas esperanzas de una equidad en la era digital.

    Un saludo.

  5. Yo también estoy encantado de compartir ideas y trabajos.

    Sobre lo que decías en tu anterior respuesta, creo que el tema de la “escucha” es la cuestión clave en relación a generar condiciones para que los alumnos se expresen.

    Te dejo un enlace a una entrada, la primera en una serie de cuatro bajo, el título “Cuando los alumnos se expresan” (de momento solo uno para no agobiarte :-))

    http://carbonilla.net/2010/10/26/cuando-los-alumnos-se-expresan-i/

    Espero esa nueva entrada en esta web.

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